Aunque este proceso llevaba tiempo en marcha, Francia ha dado un paso histórico al retirar todas sus reservas de oro de Estados Unidos. El Banco de Francia ha anunciado que ha repatriado las 129 toneladas que aún se encontraban en Nueva York, por lo que estos lingotes ya se encuentran almacenados en las bóvedas de París. No se trata de una cantidad pequeña, ya que supone el 5 % de todas sus reservas, las cuartas más grandes del mundo. Este proceso lleva en marcha veinte años, pero la propia institución europea reconoce que la razón por la que han acelerado el proceso ha sido Trump. Ante los vaivenes de la política estadounidense y el cerco cada vez más estrecho a su banco central, los bancos centrales de todo el mundo están optando por agilizar la repatriación.

Francia se lleva todo su oro de EEUU y prende la mecha de una gran repatriación europea
Este mismo año se ha sabido que la India ha repatriado ya 274 toneladas desde 2023 y que también ha seguido retirando lingotes de Nueva York. Según el último informe de su banco central, alrededor de dos tercios de las 880,8 toneladas de oro de la India se encuentran actualmente en manos nacionales debido a los riesgos geopolíticos y a la necesidad de mayor liquidez y control.
Volviendo al caso francés, su banco central ha comunicado que ha logrado unos ingresos extraordinarios de 14 760 millones de dólares solo por vender esas toneladas en EE. UU. y comprar una cantidad semejante de lingotes para sus reservas nacionales. Francia da este paso en un contexto en el que todos los países europeos están evaluando medidas similares en una operación global que podría cambiar la estructura financiera del oro y las reservas de los bancos centrales.
¿Oro europeo en Nueva York?
Pero, ¿por qué los países europeos tienen oro en Estados Unidos? Esta es una herencia de la Segunda Guerra Mundial. Tras el final de la misma, todavía reinaba el patrón oro, pero el dólar ascendió como referencia del sistema comercial internacional. Tener oro en Nueva York permitía venderlo rápidamente, obtener dólares y facilitar el comercio global. También había un factor bélico: en un momento de incertidumbre por el ascenso de la URSS y la Guerra Fría, muchos creían que era más seguro tener los lingotes en la lejana Nueva York que en París o Londres.

Ahora bien, una importante reducción se dio en los años sesenta, cuando se terminó el patrón oro con los acuerdos de Bretton Woods y el dólar se convirtió en la moneda central del sistema financiero por sí misma, sin estar respaldada más que por la confianza. De Gaulle en ese contexto tomó la decisión de llevarse parte de su oro de este país y otros países siguieron su camino. En el contexto actual hay quien duda de que esto pueda repetirse.
La gran repatriación
En cualquier caso, no se lo llevaron todo. Francia tenía la cantidad mencionada y Alemania cuenta con 1.236 toneladas en las bóvedas de Nueva York, el 37% de sus reservas. Italia tiene el 43% de sus reservas allí, unas 1.053 toneladas.
Tal y como pasó en los años sesenta, con Francia dando el primer paso, la tendencia podría repetirse y la repatriación del oro ya es un debate abierto en toda Europa. En particular en Alemania. «Trump es impredecible y hace todo lo posible por generar ingresos. Por eso nuestro oro ya no está seguro en las bóvedas de la Reserva Federal«, declaró Michael Jäger, presidente de la Asociación de Contribuyentes Alemanes y de la Asociación Europea de Contribuyentes.
La mayor presión se ejerció sobre Italia y Alemania en verano de 2025, cuando, según el Financial Times, varios grupos políticos y defensores de los contribuyentes expresaron su preocupación por los lingotes europeos en Norteamérica tras los ataques de Trump a Jerome Powell, y pidieron que estos dos países repatriaran los 245 000 millones de dólares en lingotes que solo entre ambos tienen en Nueva York. Esta iniciativa está encabezada por Fabio De Masi, exmiembro del Parlamento Europeo y afiliado actualmente al nuevo partido populista de izquierdas alemán BSW.
«Desde que se incautaron activos rusos en el extranjero los países de todo el mundo están repatriando su oro»
Donald Trump ha abierto investigaciones contra Jerome Powell, presidente de su banco central, por la renovación de su sede, y ha tratado de intervenir en múltiples ocasiones en la política monetaria, atacándole directamente y pidiendo su destitución. Se espera que, cuando abandone su cargo en mayo, el republicano logre un mayor control de la institución que vigila el oro de los europeos.
Ahora bien, ¿por qué no aumenta la desconfianza? El motivo son episodios como el ocurrido con Groenlandia. Ha aumentado considerablemente la posibilidad de que Trump utilice todas las armas a su disposición para doblegar a sus socios europeos en choques geopolíticos. Cuando exigió la isla más grande del mundo a Dinamarca, antes de que todo se relajase, puso sobre la mesa sanciones. ¿Por qué no podrían tener como objetivo el oro europeo en Nueva York? Esto es exactamente lo que ocurrió con Rusia, donde se bloquearon sus activos estacionados en terceros países.

Desde OMFIF explican que «dado que los riesgos geopolíticos son uno de los factores que impulsan la tenencia de oro en las carteras de reservas internacionales, la historia demuestra que la ubicación del almacenamiento de oro es un factor importante». Según este think tank, precisamente desde que estalló la guerra en Ucrania y se adoptaron medidas contra Rusia, «los países han incrementado la repatriación de oro». Desde Citibank comentan que «el valor del oro ha cobrado una importancia clave en este nuevo mundo, así como su distribución. Se están alejando de los centros financieros tradicionales ante el cambiante panorama geopolítico».



