El Senado de la República aprobó con modificaciones la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, conocida como plan B, ya que dejó fuera las disposiciones en materia de revocación de mandato, que habrían permitido a la mandataria federal adelantar ese mecanismo para 2027.
Con el cambio de fondo, la minuta se remitió a la Cámara de Diputados pasada la medianoche.
Tras más de seis horas de debate, la enmienda fue aprobada en lo general con 87 votos a favor y 41 en contra. Se logró la mayoría calificada, ya que el PT votó junto con Morena, pero después presentó una reserva para eliminar todo lo relativo al mecanismo de revocación de mandato.
Esta fue la condición que el dirigente del PT, Alberto Anaya, puso para apoyar la otra parte de la iniciativa presidencial, que incluye medidas de austeridad, como la reducción de los presupuestos de los congresos estatales y del Senado, así como la revisión de las remuneraciones de consejeros, magistrados y funcionarios electorales.
El propio Alberto Anaya confirmó el acuerdo en el pleno en el que se discutió el dictamen de la enmienda a cuatro artículos de la Constitución.
La sesión comenzó cerca de las seis de la tarde y, al presentar el dictamen, los presidentes morenistas de las comisiones de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, y de Estudios Legislativos, Enrique Inzunza Cázares, defendieron la propuesta de la presidenta Sheinbaum, contenida en el artículo 35 constitucional, de posibilitar que la consulta sobre la revocación del mandato se lleve a cabo en el tercer o cuarto año de gestión de la persona titular del Poder Ejecutivo y que esta pueda promover ese mecanismo.
Inzunza hizo un llamamiento «a nuestros compañeros de viaje, de principios, a las senadoras y senadores del Partido del Trabajo, para que avalen la reforma en sus términos».
Destacó que «la revocación de mandato no es un mecanismo de confrontación, sino de responsabilidad. Es la posibilidad de que la ciudadanía evalúe».
Inmediatamente después, el coordinador del PT subió a la tribuna para refrendar su apoyo a la presidenta, pero aclaró que votarían a favor de la enmienda constitucional en general, aunque «nos separamos del contenido del artículo 35.
«Quienes pensaban que nuestra coalición podría tener grietas y dividirse se equivocan. La alianza que hoy ha permitido que Claudia Sheinbaum llegue al poder está más firme que nunca para 2027 y 2030», señaló. Por primera vez en lo que va de legislatura, Alberto Anaya recibió una ovación, tanto de los opositores como de muchos morenistas, entre ellos el coordinador Ignacio Mier, quien le aplaudió de pie.
Durante el debate, la priista Claudia Anaya celebró que «el PT se haya separado de la revocación de mandato», y ningún otro petista intervino durante las muchas horas que duró el debate, aunque sí lo hicieron senadores del PAN, del PRI y de MC, quienes descalificaron la reforma e insistieron en que su único objetivo es que la presidenta Sheinbaum entre en el proceso electoral de 2027 y pueda hacer campaña a favor de Morena.
Las críticas subieron de tono y la panista Mayuli Latifa Simón gritó desde el pleno: «Se está llevando la chingada a su partido y por eso quieren sacar a la presidenta en las elecciones».
La reserva para eliminar la propuesta de cambio al artículo 35 de la Carta Magna fue presentada por la senadora Lizeth Sánchez García, en nombre del PT, quien argumentó que debe mantenerse en sus términos actuales, en los que la consulta para la revocación de mandato se realiza en el cuarto año de gobierno, «para conservar su naturaleza democrática».
Esta fue la única de las 18 reservas que se aprobó. Al final, Ignacio Mier rechazó que la retirada del tema de la revocación de mandato fuera un fracaso. «Sería un fracaso haberlo rechazado en su totalidad, como el plan A», justificó.



