El día primero y dos de noviembre, en México, se celebran el Día de Todos los Santos y el de los Fieles Difuntos, respectivamente. Fechas que este año harán eco en la historia de nuestra nación, ya que, como hace 30 años, una bala traicionera y despiadada apagó la vida de una persona que tenía una visión distinta a la de quienes están en la cima del poder.
Carlos Manzo, como Colosio, representa la voz de una nación harta de hipocresía y de discursos populistas sin fondo, pero con el trasfondo de una transformación fallida.
La presidenta de México, con tono de indignación, preguntó si realmente les importa Michoacán, Uruapan o la familia a todos aquellos que levantaron la voz y recriminaron el asesinato de Carlos Manzo, sin detenerse a pensar que el hecho es el reflejo de lo que está sucediendo en la nación.
Cada día la inseguridad crece y la pobreza alcanza a más familias; donde una hora de trayecto puede convertirse en dos por la mala condición de la infraestructura vial, o más si le sumamos los bloqueos de campesinos indignados u otras agrupaciones que exigen sus derechos; donde mandar asesinar a una persona es más fácil que llegar a tiempo al trabajo.
El poder busca aislar y minimizar la indignación nacional, calificando los eventos posteriores al asesinato del presidente municipal de Uruapan como un acto de provocación de los opositores y enemigos de Morena, sin entender que los mexicanos vamos por México y tenemos derecho a exigir respuestas.
Porque el pasado día primero no solo asesinaron a un político: en total fueron 62 ciudadanos los que perdieron la vida, conforme a las cifras de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Sesenta y dos familias que se unen al duelo y a la indignación nacional.
¿En qué momento debemos dejar de llorar a nuestros muertos para acostumbrarnos a contarlos y convertirlos en estadísticas?
Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: sí nos importa Michoacán, sí nos importa Uruapan y sí nos importa Carlos Manzo, la seguridad, el desarrollo social y económico. Nos importa México, el bienestar de nuestras familias y el futuro de los jóvenes.
Estos jóvenes que, sin mantener una afiliación política o ideológica, hoy invitan a manifestarse este 15 de noviembre, derivados del hartazgo y las incongruencias que se viven en el país.
La actual administración no entiende lo que acaba de iniciar. No logran visualizar que, como hace 30 años, el asesinato en Lomas Taurinas de Luis Donaldo Colosio marcó a millones de mexicanos que impulsaron el cambio a través de la creación de órganos autónomos y ciudadanos; los mismos que, en su momento, ayudaron a quienes hoy están en el poder a llegar a él en 2018, ahora el asesinato de Carlos Manzo marca el inicio de un despertar ciudadano.
Un despertar que llega a vísperas del Mundial, con un gobierno rodeado de escándalos de corrupción entre sus más altos dirigentes, como el líder de la bancada de Morena, y de malos manejos donde la escasez, la falta de suministros y cualquier deficiencia siguen siendo culpa de los gobiernos neoliberales, aun cuando el partido en el poder lleva ya siete años gobernando.
El encanto de la Cuarta Transformación se está agotando. Con la centralización del poder y la búsqueda fallida de polarizar a la sociedad, el actual gobierno está a punto de colapsar en su “segundo piso de la transformación” si no escucha las voces que advierten que el poder que se proclamó del pueblo se ha convertido en su sombra.
La corrupción cambió de rostro, mas no de alma.
Se les ha olvidado que la verdadera transformación no nace del poder que ostentan, sino de la conciencia colectiva de una nación.
Cada ciclo histórico tiene sus movimientos: el de los estudiantes del 2 de octubre de 1968 o el de Ayotzinapa, que en su momento capitalizaron quienes hoy dirigen la nación.
Cada generación tiene a su Colosio, a su Manzo; y lo que define su futuro es si sabe escuchar el eco de su aliento.
“Hoy el país enfrenta un dilema económico y ético que definirá el futuro próximo, donde tanto sociedad y como gobierno, tienen su responsabilidad”.

Javier Agustín Contreras Rosales. Colaborador de Integridad Ciudadana AC, Contador Público, Especialista en Instituciones Administrativas de Finanzas Publicas, Maestro en Administración Pública @JavierAgustinCo @Integridad_AC

















